Definitivamente lo que más detiene a un ser humano es su diálogo interno, no las condiciones que lo rodean. Esas palabras internas que dicen “no puedes”, “no lo vas a lograr”, “se ve difícil”, o le contamos a alguien y nos dice “¿está seguro?”. Porque cuando estamos en zona de confort queremos que todos estén iguales, en el mismo barco del conformismo.
Y es que la verdad, comenzar implica un salto al vacío, ya sea iniciar una relación, un proyecto personal o un nuevo trabajo. Comenzar abarca el miedo, pero a la vez la ilusión de lo que nos encontraremos en el camino.
¿Cómo podemos minimizar el sentimiento que nos paraliza?
Sencillo, empezando. Dando un paso, solo un paso hacia adelante. Diciéndole a nuestra mente que es posible, que lo vamos a lograr y que lucharemos por eso independientemente de lo que nos encontremos.
Poniendo la ilusión y el compromiso por encima del miedo, esta es la clave de las personas que sí lo logran. Antes de empezar este proyecto, me di a la tarea de hablar con los que empezaron y lo lograron; les hice preguntas específicas, desde el manejo de su presupuesto al iniciar (soy una nerd de los presupuestos), hasta cuando llegaron a su punto de equilibrio; ¿qué sintieron?, ¿qué hicieron con el miedo?, ¿qué disfrutan más?, ¿qué enseñanzas me podían trasmitir?, así que les dejo estos cuatro principios que aplican a cualquier comienzo.
- Quemar los barcos: todos mentalmente tomaron la decisión de conquistar su sueño, y eso implicó decidir cerrar algunas puertas para abrir otras. Todos coinciden en que hay muchas oportunidades que solo hay que aprender a ver y a abrir.
- Compromiso: cada uno se comprometió con lograrlo, y eso implica trabajo duro, auto conocimiento, un ganarle en forma constante al diálogo interno negativo.
- No quedarse en la zona de confort: Trabajar por mejorar constantemente, eso hace que no volvamos a caer en la comodidad de la rutina.
- Disfrutarlo: fue el común en todos con los que conversé, disfrutaban y amaban lo que hacían. Nadie puede ser exitoso en algo que no ama, así que es encontrar nuestra pasión y sencillamente hacerlo. Ganamos nosotros y los demás, al ser felices.
Hay circunstancias externas que no podemos prever y que no dependen de nosotros, pero, lo que sí podemos hacer, es tener la actitud para afrontarlo y hacer algo al respecto.
Así que ¡Ánimo!, sí lo puede lograr! Y el día para iniciar ese sueño puede ser hoy.



