Con el reciente estudio del Ministerio de Economía, empezamos a recibir datos que olvidamos por unos meses hasta que vuelve a salir el próximo estudio trimestral de tarjetas de crédito.
Y aunque es cierto que algunas de las tasas de interés son desproporcionadas, bajar las tasas no es la solución para el crecimiento en la tasa de mora, el aumento en plásticos y el más del billón de colones en deuda; la solución es que nosotros cambiemos nuestros comportamientos de compra.
Y es que en la sociedad actual hasta hemos creado el verbo “tarjetear” o la palabra “tarjetazo”, Andrés Panasiuk dice que el verbo tarjetear se conjuga así: Yo debo, usted debe, ellos deben, nosotros debemos y vosotros debéis.
¿Se nos olvida que es deuda verdad?
Esto es porque hay un efecto anestésico cuando usamos una tarjeta de crédito con nuestro nombre, sentimos que es a nosotros que nos aprueban y queremos que ese plástico sea ojalá el mejor del mercado, color plateado, dorado o negro. Sin embargo, olvidamos que si no pagamos de contado, lo que estamos haciendo es endeudándonos.
La tarjeta de crédito es un instrumento de pago maravilloso, si solo si, usted la usa mensualmente como medio de pago, la paga de contado cada mes y adicionalmente obtiene beneficios como cash back, puntos o millas; en este caso esa tarjeta es su amiga.
Pero si, por el contrario, la usa para pagar cosas que no puede comprar en este momento, pero no quiere esperar o negarse ese gusto porque “se lo merece” y solo paga los mínimos mensualmente, ese plástico que tiene su nombre y apellido, es su enemigo.
Lo mejor que puede hacer por usted es dejar de usarlas y concentrarse en cancelar esa deuda.
Y como dice Dave Ramsey, la mejor receta en este caso es que ponga el horno a 350°, prepare una bandeja con papel encerado, coloque ahí las tarjetas de crédito, y métalas al horno hasta que se derritan. De esta manera se asegura que puede concentrarse en pagar lo que debe, comprar lo que puede y buscar un camino libre de estrés por deuda.
En uno de los blogs anteriores les comenté porque creo que todos nos merecemos una vida libre del estrés por deudas de consumo, espero que recuerde que el “me lo merezco” que debemos reforzar es comprar lo que podemos, aunque signifique hacer unos ajustes por unos meses con tal de tener años de vida libres de estrés financiero.
“La deuda es una manera de obtener el “yo quiero esto” antes de que podamos costearlo”
Dave Ramsey



