Hasta hace unos años los viernes de «Black Friday» eran la tradición después del día de acción de gracias en Estados Unidos.
Como parte de la globalización, adoptamos el viernes de compras con descuentos, sin la cena previa familiar en la que se agradece por las bendiciones del año, es decir solo copiamos las compras locas.
Y como todos lo hemos notado, incluso se ha adelantado varias semanas los descuentos de manera, que el día de descuentos empieza mucho antes y sigue mucho después.
Y aunque sé que el Ministerio de Economía (MEIC) estará trabajando a favor del consumidor, asegurándose que los descuentos sean reales y no maquillados, quisiera darle algunos consejos de como vivir este “Black Friday” con alegría, sin endeudamiento y mayor paz para evitar la cuesta de enero.
Así que tome en cuenta:
- Si no planificó un monto para gastar este fin de semana, empiece la próxima semana con un ahorro para el otro año. Le garantizo que todo lo que vaya a su fondo de próximas compras le librará de deudas.
- Yo sé que es complicado lo que le voy a sugerir, pero trate en la medida de lo posible, de comparar y no irse con el primer descuento que vea.
- Lea la letra pequeña, recuerde que los productos deben de tener garantía. Sus derechos continúan a pesar del viernes negro.
- No compre con deuda, siempre piense que el riesgo de que se tenga que financiar en un plan de “0” interés, es alto, así que limite esa posibilidad para que el descuento no se le vaya pagando intereses en los próximos meses.
- Haga una lista de compras, de esta manera controla lo que debe adquirir, de lo que es un antojo de último momento.
Por lo demás, también agradezca por este año, por la posibilidad de poder comprar lo que quiere y de estar con su familia, no solo copiemos el gasto del viernes, sino la unión familiar y el agradecimiento por todas las bendiciones que recibimos.
«Gastamos dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a gente a la que no le importamos» Emily Henry



